Comenzamos la celebración, cantando canciones de la misa salvadoreña y nicaragüense.
"Vamos tod@s al banquete, a la mesa de la creación. Cada cual con su taburete, tiene un puesto y una misión."...
"Cristo, cristo Jesús, identifícate con nosotr@s...No con la clase opresora que exprime y devora a la comunidad, sino con el oprimido, con el pueblo mío sediento de Paz...."
Le cedimos la palabra a María López Vigil. Quién nos transmitió desde el corazón su experiencia con Romero:
Después abrirnos a la participación de tod@s, pusimos en la mesa nuestros compromisos, anhelos, deseos y este recuerdo de Romero:
OSCAR ROMERO, MÁRTIR: 46º ANIVERSARIO, 24-MARZO-2026
Hoy
podemos seguir diciendo que su profecía se cumple: “Callaron su voz, pero no
lograron silenciar su palabra…” y “Si me matan, resucitaré en el pueblo
salvadoreño”.
La entrega a los demás, sobre
todo a los más necesitados, orienta la vida de la persona desde otra
perspectiva, anteponiendo la vida de los hermanos a la propia. Es una vocación
que configura a la persona para estar de otra manera en el mundo. No es por
tanto una forma de morir, sino una forma de vivir entregando la vida en la
cotidianidad de cada día, gota a gota, hasta el final. Una vida que se consume
cada día como ofrenda en una auténtica Eucaristía de la Vida, donde el propio
cuerpo se convierte en hostia consagrada que se entrega por amor a los
hermanos; se actualizan, por tanto, las
palabras de Jesús: “Haced esto (dar la vida), en conmemoración mía”.
Son muchas/os los hermanas/os
que en 2025, siendo fieles a estas palabras, les arrebataron la vida por su
fidelidad y compromiso. Sus muertes son semilla de vida y de Reino.
En el genocidio de Gaza fueron
asesinados 129 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación. Además
de 104 periodistas en otros conflictos armados, murieron también cientos de
defensores activistas por los derechos humanos en zonas de conflictos armados,
luchadores contra el crimen organizado, defensores de comunidades indígenas;
activistas ambientales, líderes comunitarios y miembros de ONG de ayuda a los
más desfavorecidos.
También conmemoramos hoy la
vida de tantas personas anónimas que cada día arriesgan su integridad por
trabajar por ese mundo más justo y fraterno que Dios Padre ha soñado para la
humanidad, y que tanto ansiamos. Oscar Romero sigue resucitando entre los
pobres del mundo y entre las gentes solidarias que luchan por su liberación.
Nosotros hoy, en un mundo con
tantas oscuridades, queremos ser signos de esperanza y presentar nuestras vidas
como ofrendas, para que junto a San Oscar Romero y tantos hombres y mujeres de
la historia que entregaron sus vidas, podamos colaborar en el plan de Dios
transformando realidades y trabajando por un mundo más justo y fraterno.
Fracción del Pan. Padrenuestro y la Paz. El Brindis y la Celebración....
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