Comenzamos nuestro encuentro en la casa de los Combonianos, con un espacio meditativo en torno a la canción "La Calma" del Kanka:
Ojalá, que la suerte te ayude, Ojalá, no creas nunca en la suerte, Ojalá, enamorarnos un lunes,
Que jamás nos falte nuestra gente.
Ojalá, se nos pase la vida, Como un raro y precioso suspiro, Ojalá, que las penas te digan,
Que se van, que no pueden contigo.
Ojalá que se cuenten por miles, Las caricias que empapen tu alma, Ojalá que por fin encontremos
La Calma, la calma. Bis.
Que los años no nos cambien tanto, que los buenos se lleven la palma, Ojalá, que por fin encontremos La Calma, la calma, Bis.