lunes, 16 de diciembre de 2019

CCP por los Derechos de l@s menores que migran sol@s. Día de los DDHH y de las personas migrantes en Granada.14/12/2019.

Las Comunidades Cristianas Populares de Granada  Integradas en la Red Granadina por el refugio y la acogida (Redgra) salimos a la calle el sábado 14 de Diciembre  a reivindicar los derechos de lxs menores y jóvenes que migran solxs. En los últimos meses, estxs chavalxs han sido víctimas de una durísima campaña de criminalización que hace aún más difícil su situación. No son delincuentes: son niños, niñas y adolescentes con los mismos anhelos, miedos y sueños que cualquier otra persona de su edad. Y están solxs. Son nuestros niños y niñas. 
#ProteccióndelaInfancia #SonNuestrxsNiñxs
Red Granadina por el Refugio y la Acogida - Redgra
Vídeo: Inés Barrios

https://youtu.be/6qs6PKYbNV0

Comunicado Redgra - 14 de diciembre 2019
Día de los DDHH y Día de las Personas MigrantesEn los últimos meses, al calor de los discursos incendiarios durante las
distintas campañas electorales, ha ido escalando la criminalización hacia
uno de los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad: el de los y las
menores que se han visto obligados a migrar solos. Ciertos partidos
políticos y numerosos medios de comunicación presentan a estos niños y
jóvenes como una fuente de problemas, y a través de la propagación de
bulos y noticias falsas han conseguido que buena parte de la población
acabe considerándolos como una amenaza para la convivencia. En el
discurso mediático se evita hablar sobre las causas de su proceso
migratorio, sobre las terribles vivencias que han dejado atrás para entrar en
España o sobre la desprotección que sufren al no contar con referentes
adultos que les sirvan de apoyo. Para evitar que la opinión pública sienta
empatía hacia ellos, se les llama “MENAs”, que es el acrónimo de “Menores
Extranjeros No Acompañados”, consiguiendo además que esta
denominación tenga connotaciones negativas ya que únicamente aparecen
en la prensa vinculados a noticias que los asocian con actitudes violentas.
Pero lo cierto es que datos demuestran claramente que el índice de
criminalidad no se ha visto afectado por su presencia.

La Convención de los Derechos del Niño ha cumplido 30 años hace pocas
semanas: se trata del tratado sobre Derechos Humanos más ampliamente
ratificado de toda la historia, ya que lo han refrendado casi todos los países
del mundo. España, donde entró en vigor en 1991, está obligada por tanto
a dar prioridad al “interés superior del niño” en cualquier medida que le
afecte, a no discriminarlo por razón de sexo, religión, origen nacional,
étnico o social, y a garantizar la protección de todos sus derechos. Los
niños, niñas y jóvenes que migran solos deben ser tutelados por la Junta de
Andalucía, quien debe garantizar su protección y velar por su desarrollo,
para que puedan salir adelante con las mismas oportunidades: en pocas
palabras, deben ser tratados como menores antes que como extranjeros.

Lamentablemente, existen graves deficiencias en el Sistema de Protección
de Menores. Con el incremento de llegadas de personas migrantes por vía
marítima, en los últimos años se implementaron centros que no cumplen
con los mínimos exigibles para la atención de menores, ya que no se les
escolariza, se retrasa la tramitación de su documentación, se cuenta con
personal insuficiente y, en algunos casos, las instalaciones son claramente
inadecuadas. Como consecuencia de ello, un altísimo porcentaje de los
chavales se escapa de los centros sin que nadie los busque, quedando
expuestos a las redes de trata o viéndose en la necesidad de vivir en la calle
y sin recursos.

Por otra parte, los y las jóvenes acogidas por la Junta de Andalucía salen
del sistema de protección el mismo día que cumplen los 18 años y a partir
de ese momento tienen que valerse por sus propios medios: en un país
donde la edad de emancipación ronda los 30 años, estos adolescentes -que
tienen las mismas sus necesidades afectivas, carencias y miedos que
cualquier chaval autóctono- deben buscarse la vida de forma autónoma. Y
aunque la administración está obligada a hacerles un seguimiento y a
brindarles herramientas para facilitar su emancipación, la realidad es que
existen muy pocas plazas de acogida para jóvenes extutelados y los que no
tienen la suerte de acceder a ellas desaparecen totalmente para el sistema:
casi ninguno sale del centro de menores con permiso de trabajo y muchos
ni siquiera tienen tramitada la residencia, quedando en situación de
exclusión social -sin vivienda, sin redes familiares, sin posibilidad de
trabajar y sin documentación.
La calle deteriora rápidamente a cualquier persona, pero el impacto que
tiene sobre personas tan jóvenes es incluso mayor, por lo que son
frecuentes los problemas de salud mental y de adicciones. La falta de
referentes, el abandono por parte del sistema de protección y la
estigmatización que sufren dificultan aún más su desarrollo y su integración
en la comunidad, de forma que sólo con mucha suerte y apoyo externo van
a poder emanciparse de forma exitosa.
Las personas y organizaciones que conformamos la Red Granadina por el
Refugio y la Acogida reclamamos que se pongan en marcha medidas
urgentes para proteger de forma eficaz a la infancia y la juventud que migra
sola. Exigimos que no se les abandone y que se pongan a disposición los
recursos necesarios para garantizar todos sus derechos y para brindarles la
oportunidad de desarrollarse para llegar a la edad adulta con las
herramientas suficientes ser autónomos.
No son “MENAs”; estos niños y niñas también son nuestros.
Vídeo: Inés Barrios
https://youtu.be/6qs6PKYbNV0


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