jueves, 30 de julio de 2026

Antonio Quitián. Sencillez y Compromiso con l@s últim@s. Gracias a la Vida.

 

Para las Comunidades Cristianas Populares de Granada,  Quitián también fue un referente por su compromiso y testimonio con l@s últim@s. Nos acompañó en  encuentros, celebraciones y las causas por los derechos y dignidad de los más desfavorecidos. Gracias por su Vida, sencillez y compromiso por otro mundo posible.

Reflejamos en este espacio los diversos enlaces a su vida y su repercusión en los medios de comunicación de su trayectoria de luz.

Fallece el cura obrero Antonio Quitián, un símbolo de la lucha contra la dictadura de Franco

De Ideal. Por Carlos Morán 24/07/2026

Ha fallecido a los 97 años el cura obrero Antonio Quitián González, un símbolo de la lucha contra la dictadura de Franco y un insobornable defensor de la libertad, una actitud que incluso le costó pasar por la cárcel. En 1975, las autoridades herederas del golpe de estado de 1936, que causó la Guerra Civil, le dieron a elegir entre abonar una multa de 500.000 pesetas o ir a prisión por haberse encerrado en la Curia de Granada junto a un grupo de trabajadores. El padre Quitían prefirió el presidio. «Para mí la cárcel suponía un descanso», dijo en un una entrevista concedida a IDEAL en 2008.

Hijo de un labrador y de una ama de casa, el religioso nació en la localidad de Güéjar Sierra el 6 de diciembre de 1928 y fue testigo de algunos de los hechos más dramáticos de la historia de Granada, caso del asesinato de tres abañiles a manos de la Policía durante la huelga de la construcción que tuvo lugar en 1970. Mucho tiempo después, y sin poder evitar que su voz se quebrase, recordó para este periódico la impresión que le causó ver los restos mortales de dos de los fallecidos en los quirófanos del antiguo Hospital Clínico de la capital. «Los dos cadáveres estaban en la mesa de operaciones. Sólo tenían puestos unos pantaloncillos blancos. Uno de los cuerpos tenía un agujero de bala en la cabeza y otro en el hombro. El médico nos dijo que era porque el tiro le alcanzó cuando estaba agachado«.

El espíritu de hierro y compasión del padre Quitián se forjó en el barrio de la Virgencica, el gueto creado a principios de los años 60 para dar cobijo a los habitantes del Sacromonte expulsados de allí por unas lluvias torrenciales. Allí, Antonio Quitián se fundió, ya para siempre, con las bases trabajadoras. y compaginó su labor evangelizadora con el oficio de encofrador

Las casas de la Virgencica tenían una superficie de 37 metros cuadrados y, aún así, sus habitantes lograban tabicar tres dormitorios, comedor y cocina. Lo que no consiguieron nunca fue ahuyentar el asfixiante calor del verano granadino ni las gélidas temperaturas del invierno.

Descanse en paz. Se le echará de menos en estos tiempos turbios en los que personas como él son imprescindibles.


Video de Antonio Lara. Quitián recuerda la Huelga de la construcción del 70 en Granada. Donde mueren tres obreros por la policía (22/07/2014)

CELEBRAMOS LA PASCUA
DE ANTONIO QUITIAN, HERMANO, AMIGO
Y COMPAÑERO. Por Manuel Velázquez Martín

Nuestra fe y nuestra esperanza vivida en comunión con los más pobres anuncia la Pascua cristiana que rompe las ataduras de la muerte y nos conduce a la plenitud de la Vida.
Por eso, la muerte de Antonio es, para nosotros, un motivo de acción de gracias por los 97 años de juventud acumulada que han ido entretejiendo el tiempo de su larga y fecunda vida. Damos gracias por su testimonio de vida que, junto al de otros muchos militantes cristianos, sacerdotes y laicos, han sabido entregar lo mejor de sí mismos sin sucumbir al señuelo de las innumerables mentiras que nos rodean.

Desde la pastoral y la militancia obrera sintieron la llamada a salir de los templos para acercar el mensaje del evangelio a los problemas reales de la calle, buscando siempre la coherencia entre lo que se predica en el altar y lo que se vive y experimenta en el acontecer diario entre los más pobres.

A través de su presencia en los barrios marginales y de su participación, como militantes cristianos en las organizaciones obreras, movimientos sociales y en las luchas y reivindicaciones sindicales y laborales... defendiendo, por encima de todo, los derechos y la dignidad de la persona y del trabajo humano.

Antonio supo dar la respuesta adecuada en unas circunstancias muy concretas en los tiempos difíciles de la Dictadura Franquista, la Transición Democrática... y también en las recientes y sutiles Dictaduras del Dinero que contamina la tierra, el aire, el agua... nos divide, nos enfrenta y sigue sometiendo a la clase obrera a trabajos indignos realizados en condiciones bastante injustas y precarias.

Su vida ha sido un regalo de Dios para la Iglesia y ha de ser una fuerte interpelación a nuestra conciencia y, sobre todo, para nuestro presbítero diocesano. 

En este sentido me tomo la libertad de recordar algunas cosas:

- La pastoral obrera y la evangelización del mundo del trabajo no es algo optativo, ni tarea exclusiva de ciertos grupos especializados, sino que es una responsabilidad compartida de toda la comunidad eclesial. Así nos lo recuerda ya el Documento de la Conferencia Episcopal Española: "Pastoral Obrera de toda la Iglesia" (1994)

- No podemos olvidar que los pobres están en el corazón del evangelio... y por lo tanto,
nuestra "opcion preferencial" por ellos, no puede depender de nuestras diversas sensibilidades. Tampoco podemos olvidar que esta "opción preferencial" no consiste solo en defender o en ayudar a los pobres sino en compartir su precariedad y sus mismas condiciones de vida.

- Es muy necesario que renovemos nuestro serio compromiso por la evangelización del mundo obrero priorizando nuestra presencia e inserción pastoral en los barrios obreros y en las zonas económicamente más desfavorecidas.
Esperamos, en este sentido, que los Organismos Diocesanos en los planes de formación para sacerdotes y seminaristas den a conocer a fondo la pedagogía y el funcionamiento de los movimientos apostólicos específicos y alienten la tarea y el trabajo diario de los sacerdotes y militantes que desarrollan en nuestra diócesis, esta importante misión evangelizadora.

- Es fundamental desarrollar una espiritualidad encarnada y una vida de oración que no sustituya la acción, sino que la sostenga. Una oración que asuma la lucha y el sufrimiento de los más pobres y celebre el esfuerzo y los logros de los sectores más desfavorecidos y más vulnerables de nuestra sociedad.




Otros enlaces y reseñas de la Vida y compromiso de Quitián:











Documental: "De la Cruz al Martillo". Canal sur. Los curas obreros en Andalucía

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