domingo, 2 de agosto de 2020

Dignidad y Derechos Humanos en las Fronteras. 2/8/2020


Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía nos adherimos a este comunicado de denuncia de los Círculos de Silencio.

COMUNICADO DE LOS CÍRCULOS DE SILENCIO DE ESPAÑA ANTE LA MUERTE DE UNA PERSONA MIGRANTE  POR LA POLICÍA MARROQUÍ.

El pasado viernes 31 de julio una persona migrante de origen subsahariano murió en
circunstancias todavía por esclarecer con la aparente implicación de la policía marroquí.

Ante esta noticia -publicada en distintos medios de comunicación- y respaldada por la
denuncia formulada por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), exigimos
una investigación independiente que aclare lo sucedido y condene cualquier acción
contraria a los derechos de las personas migrantes.

Asimismo, no podemos dejar de denunciar la connivencia de los gobiernos europeos -y en
particular del gobierno español- y su silencio cómplice en situaciones como esta. Es bien
conocida la política de externalización de fronteras para evitar responsabilidades directas
en cualquier situación de violación de derechos humanos que sufren unas personas y
colectivos que tienen como meta llegar a los países europeos.

Los vídeos que han llegado hasta nosotros muestran todo el dolor y la indignación de los
compañeros de la víctima, que llevaban a hombros el cadáver. Según la Asociación
Marroquí de Derechos Humanos, el fallecido se llamaba Félix y era camerunés.

Queremos expresar nuestras condolencias y solidaridad con su familia y transmitir a sus
compañeras y compañeros, algunos de los cuales han sido arrestados por la policía
marroquí,
nuestro más firme compromiso con el respeto a los derechos de libre
circulación de las personas migrantes
ante las políticas criminales de los países europeos
y de otros países fronterizos con los que estos han realizado tratos vergonzantes.

Denunciamos y condenamos la situación de las personas migrantes en las fronteras entre
Marruecos y España, demandamos a las autoridades marroquíes al rápido
esclarecimiento de los hechos, un trato digno a todas las personas migrantes y el
cumplimiento de los derechos humanos. Y, por último, exigimos de las autoridades
españolas la máxima diligencia en instar a las autoridades de países “amigos” a respetar
escrupulosamente los derechos humanos de las personas migrantes.


2 de agosto, 2020
Círculos de Silencio de España

miércoles, 24 de junio de 2020

Fin de curso en CCP, paseando con mascarilla, por el río Genil. 21 de Junio de 2020

Acudimos a la cita en la Fuente de las Granadas, Ana, Loli, Jara, Carmen Vega, Tere Vázquez, Carmen Moreno, Ascen, Jose Manuel, Paco, Isa, Domingo, Antonio, Josep y Mateo.
Era la primera vez que nos veíamos las caras después de tres meses de confinamiento. Pero mantuvimos la cercanía, compromisos y la celebración gracias al wassap.

Todo el paseo fue celebración, gratitud, compartir, común unión, Eucaristía.

El domingo 21 de Junio nos atrevimos a despedirnos de este curso tan especial y lanzarnos a esta normalidad con el deseo de que verdaderamente sea nueva, hacia la vida, la alegría y el amor a todos los seres de la naturaleza y del universo. 

Recorrimos con curiosidad algunos rincones del Paseo del Salón y del Paseo de la Bomba y Loli nos fue explicando el origen de su nombre y algunas historias del siglo pasado. A la orilla del río Genil nos asentamos en un lugar fresco rodeado de árboles contemplando el fluir del agua. Jara y Josep nos regalaron una flor bicolor  hecha por ellos en recuerdo de la primavera pasada en casa.

Loli, siguió animando la meditación. En el silencio entramos en el principio de la creación cuando "la tierra era soledad y caos y las tinieblas cubrían el abismo pero el espíritu del Amor de Dios se cernía sobre las aguas. Y dijo Dios: haya luz..."

Hay horas de violencia y desorientación y dolor en la vida humana y nos conviene buscar entonces con nuestros ojos la belleza de la naturaleza. Mirando un árbol o una flor vemos el orden, el equilibrio, la armonía y es posible que todo eso se despierte en nuestro corazón y recuperemos el aroma de la Vida que está en nosotr@s. Si llegamos al presente, al silencio.... el ruido, el caos, el desorden... se irán diluyendo y entraremos en la Plenitud, el Misterio, del Amor de Dios.

Dimos gracias individualmente por este tiempo pasado.Una a una fuimos comunicando nuestra experiencia de encuentro con nuestro interior, de miedo, de enfermedad, de confianza, de soledad, de desconcierto, de la compañía y la fuerza que el grupo nos ha dado. También nuestro compromiso con las personas excluídas, empobrecidas, silenciadas. Fue una escucha silenciosa, respetuosa, tranquila.... ¡una delicia de comunión entre todas llena de silencios fecundos!


Continuamos un poco mas el camino ´luego nos sentamos al aire libre en la puerta de un bar pequeñito con la especialidad en croquetas de todo tipo. Y disfrutamos también de la bebida y el alimento, de la risa y el recuerdo de quienes no pudieron venir y de la gracia y la ternura de Mateo el nieto de Pío y Tere. 

lunes, 22 de junio de 2020

CCP: En la "Nueva Normalidad", nadie sin refugio.


DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS. 20 JUNIO 2020

Junto a la Red Granadina por el Refugio y la acogida, integrada en el acto del Bloque social, Las Comunidades Cristianas Populares de Granada celebramos el Día Mundial de las Personas Refugiadas, como denuncia de la dramática situación por la que atraviesan estas personas, excluídas de las políticas de las administraciones española, europea y del mundo. Mientras, tras la pandemia se le da la Bienvenida a los turistas, se les niega el derecho al refugio a cuantas personas huyen de guerras y situaciones de hambre, desigualdad y discriminación.

EN LA "NUEVA NORMALIDAD", NADIE SIN REFUGIO

La pandemia COVID19 ha dejado al descubierto la fragilidad de las sociedades humanas. Esta vulnerabilidad ha sido más llamativa en el caso de las orgullosas sociedades occidentales presuntamente avanzadas, ricas y modernas. El coronavirus ha sido capaz de paralizar la política, la economía y de desbordar los sistemas de protección sanitaria y social.

Pero sobre todo, ha demostrado la necesidad que todos tenemos de sentirnos cuidados, ser protegidos de la intemperie, tener un refugio frente a lo que nos amenaza. Es una necesidad inherente a la condición humana. Todos somos de alguna forma, refugiados necesitados de protección.

Por eso no podemos permanecer ajenos a la realidad de las personas que, huyendo de la guerra o la persecución por sus creencias políticas o religiosas o por su identidad sexual, han llegado a Europa, a España, buscando refugio. Tenemos la obligación de protegerlas y cuidarlas. La pandemia, la crisis sanitaria, social y económica no pueden suponer menoscabo en nuestras obligaciones al respecto.

No podemos aceptar que el "estado de alarma" suponga recortes de los derechos de las personas refugiadas. Antes al contrario, exigimos que la transición a la "nueva normalidad" traiga también la superación y el olvido de muchas actuaciones en relación a las políticas de asilo y refugio desplegadas tanto en la Unión Europea como en España en la "antigua normalidad".

Exigimos que España aumente las plazas de reasentamiento para facilitar la llegada de personas desde otros países, especialmente desde Turquía, donde permanecen atrapadas 4.000.000 de personas refugiadas.

Exigimos la aceleración de los procesos burocráticos que garanticen la protección internacional de las personas refugiadas, atascadas y con miles de expedientes de solicitud de asilo en espera de resolución.

Exigimos la flexibilización los requisitos y los tiempos de aprobación de los programas de reagrupación familiar

Exigimos la mejora de los recursos de acogida de las personas refugiadas, con ampliación de las plazas y de los planes de integración.

Exigimos que se garantice a las personas migrantes la posibilidad de solicitar la protección internacional de forma real en las fronteras, de forma especial en las fronteras de Ceuta y Melilla

Exigimos el cese definitivo de las devoluciones en caliente, una práctica contraria a los derechos humanos que impide el derecho de las personas a solicitar protección internacional.

EN LA "NUEVA NORMALIDAD", NADIE puede estar SIN REFUGIO!

Manifiesto bloque social: Aquí.

Granada 20 de Junio. Por un Plan de choque social. En la Caleta 20.00h.



Granada 21 de Junio: #RegularizaciónYa. En la Plaza del Carmen.


Video realizado por Inés Barrio.

Otros enlaces a Videos realizados por Antonio Lara: 

domingo, 14 de junio de 2020

Corpus Christi. José Gilabert Ramos.























CORPUS CHRISTI

Pan para todas las bocas.
Pan caliente regado con aceite
en la mesa compartida.
Pan soñado y deseado
en las horas del hambre
del que huye con lo puesto.
Pan de pan envuelto en celofán
en la vitrina del súper.
Pan duro, duro,
que es mejor que ninguno.
Pan caído, pan tirado,
pan desperdiciado.
Divino pan desnaturalizado.
Pan adulterado,

maltratado,
suplementado. 

Cuerpo de cristo, 
candeal alimento,
en el calor de Junio.

José Gilabert Ramos
(Nacen Claridades Todavía)
Abril 2019.

lunes, 8 de junio de 2020

Pandemia y Confinamiento en CCP-Granada. Junio 2020

La primera consecuencia que nos acarreó la pandemia fue el distanciamiento físico. Los gobernantes dijeron que teníamos que enfrentar la pandemia estando todos unidos, pero las autoridades sanitarias aconsejaron el distanciamiento físico. Así comenzamos a vivir esta paradoja de estar unid@s pero separad@s.

 La principal característica del quehacer de las comunidades es la comunión, entendida como un mismo sentir y un mismo actuar. Para subsistir necesitamos interactuar, comunicarnos, juntarnos, celebrar juntos, sentarnos a la misma mesa. Todo eso se lo comió la pandemia desde el primer día que se decretó el estado de alarma. Cada cual, en el confortable confinamiento de nuestros hogares, añorando nuestro local, nuestra zona de confort relacional.

Originariamente Pandemia significaba reunión de todo un pueblo (pan, “todo”, y demos, “pueblo”). Hoy, que se utiliza para nombrar una enfermedad o epidemia global, la pandemia nos obliga al confinamiento y nos prohíbe las reuniones. Nosotros, que damos la vida por un abrazo, una caricia, un achuchón, una mano en el hombro, buscamos en el hueco templado de nuestro escondrijo particular el recuerdo de nuestro local de Atarazana rebosante de besos, risas, cantos, abrazos…

Había que obedecer y cumplir por el bien de tod@s. Teníamos que tragarnos las ganas de juntarnos y descubrir otras formas, otras maneras de sentirnos cerca. Y al unísono, todos a la vez descubrimos que era posible la comunicación virtual, los mensajes de WhatsApp, el lenguaje emocional de los emoticonos.

Descubrimos que nuestro local estaba en el dispositivo móvil y nos pusimos manos a la obra; y se nos fue la olla compartiendo saludos, abrazos, poemas, convocatorias, videos, audios, como niños con un juguete nuevo.

Cada sábado la eucaristía, a las 7, como siempre; con la música de Domingo, como siempre; con el Evangelio y el recuerdo de Jesús, como siempre; con nuestra mesa común con su pan y su vino, como siempre; con los abrazos de la paz, como siempre.
A pesar del confinamiento, todo ha sido como siempre; virtual, pero como siempre. ¿O no?

Pepe Gilabert

Pero también estuvimos en las calles, con las Personas Sin Hogar que fueron desalojadas sin piedad del Palacio de deportes de Granada. Y Reivindicando otro Medio Ambiente sostenible y posible; COMO SIEMPRE ¿O NO?



Video realizado por Antonio Lara. el 30 de MAYO DE 2020: https://youtu.be/rnAzBCggMa8

lunes, 25 de mayo de 2020

Ingreso Mínimo Vital ¿Para todas las personas?. Las CCP de Andalucía por la Renta Básica Universal e Incondicional.

 

El presidente del gobierno español anunció que se aprobará ya una ley para implantar un Ingreso Mínimo Vital, según proponía el PSOE en su programa electoral. El Ministerio de Seguridad Social indica que dicho Ingreso Mínimo garantizará a sus beneficiarios entre 462 euros y 1.015 euros al mes, según sea la situación familiar y que tal ayuda se podrá solicitar a partir del 1 de junio.  

A la espera de conocer los aspectos concretos de esta ley tan necesaria y urgente, así como su posterior desarrollo, surge una pregunta inquietante y exigente a la vez: ¿va a ser para todas las personas? En principio, el mismo Pedro Sánchez ya ha dicho que NO, puesto que “Podrán percibir el ingreso las personas españolas e inmigrantes con permiso de residencia que lleven en España un año al menos. También podrán percibirlo las víctimas de trata y las de malos tratos, así como los solicitantes de asilo”. 

Ese requisito de un año de residencia previa rompe el principio de igualdad y atenta gravemente contra el Artículo 14 de la Ley de Extranjería que establece: “Las personas extranjeras residentes tienen derecho a acceder a las prestaciones y servicios de la Seguridad Social en las mismas condiciones que los españoles”. 

Además de discriminatorio, tal requisito no será eficaz para proteger a las personas, familias y menores más vulnerables. Por ejemplo, en el caso de una mujer inmigrante, recién regularizada por ser víctima de violencia machista, ¿quedaría fuera de esta prestación por no tener un año de residencia legal?  En el caso de muchas familias migrantes, ¿se exigirá dicho requisito a todas las personas miembros de la unidad familiar? ¿Cómo se protegerá entonces de la pobreza a los hijos e hijas en situación irregular? ¿Y qué pasará con las personas jóvenes solas que, al cumplir la mayoría edad, tienen que dejar el sistema de protección de menores y son arrojados a la calle?... 

Vivimos en un tiempo social duro e incierto, agravado ahora con la pandemia mundial. Hemos entrado en una profunda crisis a todos los niveles que crecerá como una inmensa bola de nieve. La salida a la misma dependerá del tipo de respuesta que demos colectivamente como ciudadanía consciente. “En tiempo de crisis la imaginación está por encima del conocimiento”, dijo Einstein. De implantarse este Ingreso Mínimo Vital tal como ha sido presentado, quedarán fuera del mismo, miles de personas. El Gobierno quiere dejarlas pidiendo las ayudas de las ONGs, las Cáritas y las iniciativas ciudadanas de beneficencia. 

           Pero no cualquier tipo de ayuda benéfica es la solución. En situación de riesgo y de emergencia como la actual, hay que actuar de inmediato y ayudar, lógicamente. Pero la situación de riesgo no puede ser permanente, pues no es ayuda que libera tener una fila de necesitados pidiendo para comer todos los días. Al mismo tiempo habrá que exigir desde la igualdad de derechos. Es necesario estudiar y exigir soluciones estructurales permanentes a nuestros gobiernos central y autonómicos, y ser capaces de movilizarnos para salir libres del estado de alerta social, porque nunca el peligro fue mayor. 

           En este sentido, las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, junto a las organizaciones y grupos de apoyo solidario exigimos que, entre otras medidas, se implante ya en nuestro país la Renta Básica Universal e Incondicional. Más del 56% de los españoles están a favor de la misma. No es un imposible y podría implantarse ya. 

          Somos solidarios cuando damos algo que nos sobra, en cambio, la Justicia es un imperativo que obliga a los que tienen a no acumular más mientras haya otros a los que les falta. “La solidaridad tiene que conjuntar la compasión con la conciencia política, la tarea asistencial y cercana al pobre con la visión lúcida de las determinaciones estructurales. La defensa y el avance hacia un Estado social requieren conciencia y capacidad de actuación política”. 

            Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.

            25 de Mayo de 2020.


miércoles, 20 de mayo de 2020

Luces, sombras y esperanzas de esta pandemia mundial. Por Pedro Castilla Madriñán


      Esta pandemia producida por el Coronavirus, al igual que las repetitivas crisis económicas pasadas y por venir, si no sirven para analizar lo que verdaderamente ocurre en el mundo y en nuestras vidas, terminaran catapultando a nuestros descendientes al ostracismo más cruel.

    Al igual que nadie imaginaría, hace sólo unos meses, el trance que estamos padeciendo, nadie podrá imaginar la catastrófica situación a la que podemos  llegar, aunque ya muchos las están sufriendo.

       La respuesta a tan inesperado y desastroso tránsito mundial, nos debe llevar, en primer lugar, a pensar en la pandémica hambruna- cada día mueren por falta de alimentos más de 30.000 personas-, esta se podría sanar con la simple vacuna de la alimentación, y no hace falta un año para producirla; a la dramática pandemia de la emigración y de los refugiados, que se cura con la paz y el respeto a la soberanía de los países en lugar de la engañaboba “Ayuda Oficial al Desarrollo”  y menos aún con la Deuda Externa, que no deja de representar una vía de sometimiento al Status quo imperante, también pensar en el endémico desempleo actual, con su precariedad añadida, que se podría solucionar con la fraterna Economía de los Cuidados, o la alarmante desigualdad existente donde el 1% de la población mundial posee los mismos recursos que el 99%, y esta barbaridad simplemente se cura con la equidad fiscal y salarial, la erradicación de evasión de capitales y la eliminación de que el dinero genere dinero, pero los cachorros políticos de esta esquizofrénica élite mundial no están dispuesto a ello.

       Y también pensar, no sólo en aquellas personas que han perdido sus empleos, o esperaban la contratación en la “aliviadita” temporada primaveral y veraniega, tan asistida para Andalucía, sino también, y sobre todo, pensar en esos trabajadores y trabajadoras de la “economía sumergida”, que en eso Andalucía también es campeona, sin derecho siquiera a recoger las asistidas migajas que repartirá el Gobierno. Y, para colmo, viviendo, muchas de estas familias, hacinadas en 30 metros cuadrados. A diferencia de las dos infantas que se quejaban hoy de llevar más de un mes encerradas, claro que en una mansión de 2000 metros cuadrados y sin ningún problema de alimentación y esparcimiento. Y es que no se ve el mundo lo mismo desde un pesebre que desde un trono.

       Dejo fuera al resto de seres vivientes, porque están mejor sin nosotros, como lo prueba los espacios que felizmente están recuperando. De momento, esta pandemia nos está dejando lo mejor y lo peor del ser humano.

     Los más desalmados, aprovechan la oportunidad, como siempre, para enriquecerse aún más, como lo demuestran las grandes empresas y bancos que ya se están frotando las manos con esas “ayudas” o créditos, que vendrán de una Unión europea, cada vez más desunida. Y es que el euro es sólo la que la une. O las de esos grandes y medianos empresarios españoles, rapiñando una parte del menú que ofrecerá el gobierno español, como ya lo ha reivindicado un adinerado ganadero y otros muchos plañideros de la “peseta”, sin importarles que su trozo de tarta será restado a los  que verdaderamente lo necesitan.

     También, a nivel mundial, aparecen despiadados personajes, como ese famoso presidente que no tiene el menor reparo en aumentar incluso los bloqueos y sanciones económicas contra pueblos que también están padeciendo esta pandemia, o las de otros gobiernos que dejan sin asistencia médica a su población, o las de otros mezquinos que prefieren pagar la “deuda externa” antes que solicitar un aplazamiento para así poder atender a sus ciudadanos. O las de aquellas miserables oposiciones gubernamentales que, en lugar de arrimar el hombro para mitigar esta lacra, intentan sacar un rédito político de ella. O aquellos ruines gobernantes, que aprovechan el “apagón legislativo” para promulgar sigilosos e ilegales acuerdos o leyes que le son afines a sus ideales o espurios intereses. O la de esos grupos de inversión, que tratan a nuestros mayores como mercancías, sin importarles sus vidas. También los bulos, falsas noticias y mensajes de odio de los de siempre. O las de todos aquellos que acentúan la voz y preocupación por el futuro económico, pero se despreocupan del sufrimiento presente.

        Pero, ante toda esta sinrazón, también aparecen esa gente de bien, que representa a la mayoría silenciosa, y que sin ella no habría esperanza en este mundo. En España, nos están ofreciendo un admirable ejemplo de entrega abnegada a los demás, llegando hasta el ofrecimiento de sus vidas, toda esa clase profesional de la salud, tan castigada y defenestrada por anteriores gobiernos. Como todos esos médicos, de la vilipendiada Cuba, que se ofrecen acudir a cualquier lugar del mundo donde lo soliciten. También esos trabajadores de la limpieza, de la alimentación y de otras labores esenciales para que todos podamos seguir asistidos, profesiones tan desapercibidas, pero tan importantes y valoradas en estos momentos. Por eso, nuestras conciencias nos empujan cada día aplaudir sus importantes faenas. Una enseñanza que nos ayudará a valorar el trabajo ajeno, por muy humilde que antes nos pareciera.

      También se han multiplicado las atenciones vecinales, la asistencia a nuestros mayores, las aportaciones económicas y solidarias con la gente que lo está pasando mal. El ingenio en las múltiples actividades culturales, recreativas y asistenciales que se han prodigado a través de las redes. Se ha fomentado la creatividad y la entrega de tantas madres y padres a sus hijos, avivándose las cruciales relaciones familiares, muy distante al profano consumismo. Y hemos suplido la falta de abrazos por las miradas cómplices y de afectos, por las llamadas a los amigos y familiares que nunca llamábamos, por expresar sin complejos un “te quiero”. Hemos reinventado otra forma de expresar la ternura, el cariño y la sincera amistad.

        Todos estos sencillos, pero maravillosos gestos, nos ayudan a creer en la raza humana. El ser humano aún no está perdido, ha sido anestesiado y está a punto de resucitar…

        Creo que, en las mentes y corazones de toda la gente de bien, que conforma la mayoría ciudadana, anida una verdadera humanidad sapiens, muy alejada de esa ambiciosa raza de erectus que se han apoderado del mundo. Este confinamiento puede haber servido para rescatar y potenciar esos imprescindibles valores humanos que, para bien de esas generaciones de pequeñitos que han sufrido este encarcelamiento, puedan disfrutar de un mundo tan saludable y feliz, como el que, en unos días de reclusión, le supieron pintar sus padres con mucho amor y entrega.
                                                                                                                  
 Pedro Castilla Madriñán. De las Comunidades Cristianas Populares de Cádiz.

lunes, 11 de mayo de 2020

A Luis García Ragel, un hombre bueno, solidario y luchador. En nuestro recuerdo y memoria.


   
Algo se muere en el alma cuando un amigo se va.  A pesar de que en los últimos años no era posible conectar verbalmente con Luis, su presencia física nos bastaba para disfrutar de su esencia y de él, ya que la belleza de su alma continuaba reconfortándonos y acompañándonos. Y es que cuando una persona atesora amor, solidaridad y vida, esos grandes valores se transforman en palabras que irradian nuestra mente y penetran en lo más profundo de nuestro ser.

Su ausencia física tampoco impide, ni impedirá, que la huella que nos ha dejado Luis continúe inundando nuestros corazones e ilumine nuestro decir y hacer como una brillante estela a seguir. Nos ha dejado un relevo que debemos tomar, si pretendemos ser fieles a su legado y así continuar con esa interminable historia de amor, que es lo que necesita este mundo para que sea más habitable para todas y todos.

Esa dimensión de entrega total y lucha incansable por rescatar la felicidad secuestrada de los desprotegidos, de los ninguneados y de los nadie, sólo la poseen esas desprendidas almas, como Luis, que supieron sumergirse en esa universal energía de amor que nos regala el Cosmos, la Transcendencia o Dios.

Todos los que conocimos a Luis sabemos que, en su incansable caminar, se inspiraba en ese gran modelo, como significaba para él Jesús de Nazaret. Ese gran profeta que entregó su vida en defensa de los más desfavorecidos, al amparo de un Proyecto de amor basado en la Igualdad, la Fraternidad y la Justicia social. Valores humanos que anidaba en la admirable conciencia de Luís y que le llevó a aceptar el reto de Diamantino para fundar la Asociación Pro Derechos Humanos de Algeciras, extender sus brazos a la inmigración y denunciar cuantos atropellos se cometen hoy contra el ser humano.

Pero Luis es Chari y Chari es Luis. Los dos conforman una unidad. Es imposible hablar de uno sin mentar al otro. Jóvenes gaditanos que tuvieron que emigrar a Algeciras para poder fundar una familia, en aquellos años que el “Campo de Gibraltar” ofrecía más oportunidades que la capital y más para un ingeniero recién titulado. Es imposible hablar de cualquiera de los dos sin pensar en el otro.

Dos almas gemelas que han sabido construir una familia unida por los indisolubles lazos que conforman un sólido y estable clan familiar, cuando prima la fraternidad, la corresponsabilidad y la desprendida empatía con el otro. Dos almas gemelas que supieron cofundar y potenciar una comunidad cristiana, que se torna en un verdadero milagro humano cuando en lugar de mirar el ombligo propio, se animan, se esfuerzan y luchan por la dignidad del de los demás. Dos almas gemelas, que han sabido ofrecer y cultivar la sincera y verdadera amistad de todas y todos cuanto tuvimos la suerte de coincidir en la ruta de sus fructíferas vidas.

Decía el cantautor Alí Primera: “Aquellos que luchan por la vida no merecen llamarse muertos”. La huella que nos ha dejado Luis es imposible de borrar porque es eterna, imborrable y muy digna a seguir. Será la estrella que nosotros queramos elegir del firmamento. Ahí estará luciendo siempre, como su vida en la Tierra, para que nunca lo olvidemos.
                                                                                   
Pedro Castilla Madriñán en nombre de las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía. 11 de Mayo de 2020.    

sábado, 25 de abril de 2020

Obispos subsidiados. Miguel Santiago. En Portal de Andalucía, 23/04/2020

A Jesús de Nazaret, según los Evangelios, le preocupaba fundamentalmente la grave situación económica y social de su pueblo, oponiéndose y criticando severamente a un poder, a un sistema, que no solo le volvía la espalda a la mayoría de la población, sino que incluso lo explotaba, lo hacía siervo y esclavo, y se deshacía de él sin el menor escrúpulo. Jesús de Nazaret convivía con la pobreza, que se encontraba en cualquier esquina, aldea, campo o ciudad. Su principal discurso, las Bienaventuranzas,  lo comienza apostando por las personas empobrecidas, porque de ellas es el “Reino de los Cielos”. Jesús apostó por los pobres-pobres (nada de endulzarlo con la traducción de pobres de espíritu, invento posterior de Mateo),  por los hambrientos, los que no tienen techo, los que no tienen tierra para cultivar y trabajar, los niños muertos de frío y de hambre, las mujeres rechazadas y lapidadas por un patriarcado que las degradaba y las mataba. Para Jesús “El Reino” no es una promesa para después de la muerte, es un estado de vida digno para el presente, que después de veinte siglos podemos traducirlo en la Carta Universal de los Derechos Humanos. Para Jesús el mayor de los pecados fue el del rico Epulón que deja al pobre Lázaro en la calle y con el plato vacío. Este es el verdadero pecado del mundo, no los relacionados con alcobas y placeres da la vida. Para Jesús Dios toma partido por los empobrecidos, por las injusticias y desigualdades de este mundo. Pero no solo opta por los pobres, sino que maldice a los ricos como bien expresa en la segunda parte de su discurso de las Bienaventuranzas. Maldice a los ricos que están hartos de la buena vida, los que desprecian a los pobres, riéndose de ellos con inquina, minusvalorándolos.
Jesús, además de denunciar la injusticia que provocaba tanta pobreza, se pasó su vida “curando” a los enfermos, no en sentido milagrero, sino en el sentido del cuidado, de estar a su lado, ayudándoles a superar la enfermedad.  Amar, apoyar, aliviar, apostar, cuidar, tocar, mirar con ojos humedecidos y denunciar, son verbos que le identifican. Se pasó su vida conjugándolos y por eso lo mataron. No fue ningún chivo expiatorio redentor de  pecados, fue  un ser humano a favor de sus iguales y de  la naturaleza.
Hoy en día, vemos a los eufemísticamente llamados “apóstoles de  Cristo”, los obispos y semejantes, posicionarse en contra de la Renta Mínima Vital Permanente, argumentando que hay “grupos amplios de ciudadanos que corren el peligro de acabar siendo subsidiados”. ¿A qué tienen miedo, a perder una clientela subsidiada por su asistencialismo, a dejar de rentabilizar  el reparto de bolsas de alimentos y limosnas? Entre justicia social y beneficencia es evidente cuál es su opción, la contraria del que dicen seguir. Su posicionamiento recuerda al de los nuevos ricos “Epulón” del  siglo XXI.
Por otra parte,  se atribuyen el derecho, ellos que viven en casas y palacios de confort,  de criticar a los políticos porque no están a la altura de las circunstancias para gestionar la crisis del coronavirus, ellos que viven del “subsidio permanente” de millones y millones de euros, gracias a un Estado que no acaba de ser aconfesional. Han inmatriculado miles de bienes que no son de su propiedad,  explotándolos para sus propios beneficios. Invierten en fondos de inversión, fondos buitre, con los beneficios obtenidos en las ventas de entradas de monumentos como La Mezquita de Córdoba, haciendo de su Obispado y Cabildo el más rico del país. Viven de los privilegios fiscales del Concordato. Se pasan toda la vida sin desarrollar una profesión. ¿Acaso ser cura u obispo es una profesión, un trabajo o debiera ser una dedicación altruista?
Tenían que haber sido los primeros, por lo que dicen ser, en poner sus hospitales al servicio de toda la población. Tenían que haber prohibido a sus emisoras difamar y transmitir bulos. Tenían que haber sido los primeros en pedir no solo una Renta Mínima Vital, sino una Renta Básica Universal, que asegure una vida digna a todas las personas y familias, que termine con la pobreza infantil que sufren millones de niños en este país.
Han tenido hermanos en el episcopado dignos de seguir sus pasos como Herder Cámara, Oscar Romero, Pedro Casaldáliga, el actual obispo emérito Santiago Agrelo, o los curas implicados con sus pueblos o sus barrios como Diamantino García Acosta y Enrique de Castro. Sin embargo, están más cercanos a la vida principesca y al mensaje inquisitorial de Rouco Varela, quien disfruta de un ático regalado de 359 metros cuadrados, situado en la céntrica calle madrileña de Bailénexento de pagar el IBI. Son los actuales escribas y fariseos que denunció Jesús de Nazaret: “¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: ‘Si uno jura por el Santuario eso no es nada; más si jura por el oro del Santuario, queda obligado! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro?” (Mt, 23, 16-17). Termino con una cita del libro “Otro Dios es posible” de los hermanos López Vigil: “Después de lo que he visto y oído (habla Jesús de Nazaret) te confieso que siento tristeza. Tristeza y cólera. Los de arriba, los de siempre, han secuestrado mi mensaje. Han dicho lo que yo no dije. Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Pero éstos han fabricado un dios a imagen y semejanza de ellos, del tamaño de sus bolsillos”.
Miguel SantiagoAndaluz, natural de Córdoba, y ciudadano del mundo. Profesor. Implicado en el movimiento social, que apuesta por los derechos humanos, la igualdad, la interculturalidad y la interreligiosidad. Miembro de Comunidades Cristianas de Andalucía.
Publicación en Portal de Andalucía AQUÍ

miércoles, 22 de abril de 2020

CCP-A Por el Derecho a la Renta Básica Universal y permanente como Derecho a la Vida. Disienten de las declaraciones de la CEE


Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, seguidoras del mensaje de Jesús con más o menos acierto, constatamos que no es la coherencia la que prima en la Jerarquía de la Iglesia Católica oficial en España, ni siquiera en sus manifestaciones. Y esta vez en lo más elemental e incuestionable de la opción de Jesús, su opción por los pobres.  Se trata de la declaración del Secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), D. Luis Argüello,  en contra del Ingreso Mínimo Vital (IMV), en su modalidad permanente, que desea establecer a nivel nacional el gobierno español, aunque ahora de modo transitorio. Nos parece una verdadera traición al evangelio y que como se trata de una aportación al fin y al cabo política para que no se consiga esa ayuda a los pobres, no podemos menos que denunciarla
1ª.- Porque esta postura está en contra del mismo Papa Francisco, quien el pasado 14 de abril propuso un salario universal para las personas trabajadoras más humildes y sin derechos, entre los que citaba: "los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado", y que "no tienen un salario estable para resistir este momento". También en España existen esas personas trabajadoras humildes y precarias, como señalaba el Informe de FOESSA 2019, difundido por Caritas:  “El número de personas en exclusión social en España es de 8,5 millones, el 18,4% de la población, lo que supone 1,2 de millones más que en 2007 (antes de la crisis). Y dentro de este grupo “son 4,1 millones de personas en situación de exclusión social severa”.
2ª.- Porque creemos, que la CEE sigue más las opiniones de la Fundación FAES, que opina también que no debe ser “una medida permanente y desincentivadora del trabajo”, en contra de la opinión de la propia Caritas, que el pasado 7 de abril emitió un comunicado , urgiendo al Gobierno español a establecer un Ingreso Mínimo garantizado, de ámbito estatal y no solo durante esta crisis, sino también para el futuro, aunque contando con “un complemento que facilite la incorporación al mercado de trabajo”.
 3ª.-  Porque estimamos que es una postura hipócrita, que olvida que la jerarquía de la Iglesia católica recibe todos los años, al menos, la subvención permanente de la casilla de la Iglesia, señalada en el IRPF y cuyo porcentaje el gobierno de Zapatero elevó, en septiembre de 2006, del 0’52% al 0’7%. Esta dotación directa y permanente del Estado, está en contra del n.5 del art. II, de los Acuerdos económicos entre el  Estado español y la S.Sede, firmados el 3 de enero de 1979, donde se indica que la Iglesia católica debe llegar a financiarse por si misma sus necesidades.
4ª.- Creemos, que todas esta actitudes de la CCE chocan frontalmente con la opción por los pobres que predicó Jesús.
Pensamos que es de justicia que quien no pueda acceder a un puesto de trabajo -porque no lo hay-,  la Sociedad, el Estado, debe dotarle de los medios por lo menos mínimos de subsistencia. 
Estimamos finalmente que este compromiso en favor de las personas trabajadoras humildes y sin derechos, del que habla el Papa Francisco, no solo es ofrecerles el Ingreso Mínimo Vital, que anuncia el gobierno y al que se opone la CEE sino una Renta Básica Universal, ahora de cuarentena y posteriormente estable, permanente e incondicional como derecho inalienable a la Vida.
Comunidades Cristianas Populares de Andalucía. 22 de Abril de 2020.